domingo

Escrito en Plaza Ñuñoa

Aquí me hallo. nuevamente buscandote. ¿Por que el amor nos vuelve melozos y complacientes?. No lo se, pero en verdad, ¡Que importa!.
Vale la pena luchar hasta el final por amor, porque eso buscamos, todos, amor, de diferente tipo y de diferentes personas, pero eso buscamos siempre.
Por mucho que se diga, todos queremos sentir, esa es la palabra clave, sentir. ¿Por que leemos, por que escribimos, por que vemos peliculas, por que subimos a la montaña rusa , por que...   por que tantas cosas? Por sentir, por encarnar las sensaciones, incluso las no placenteras, el primer cigarrillo no es tan bueno como el segundo, el sexo de la mujer, al principio duele, pero continúa hasta volverse placentero. Todo, emociones, sentimientos, acciones, pensamientos, llevan a sensaciones que gratas o no, causan algo en nosotros.
Personalmente, amo sufrir de amor. Amo esta sensación que me embarga, este eterno pensamiento de el, amo su amor, amo su mirar, le amo a el. Sueño un futuro con el, sin miedo a perder este amor por el hecho de que cada día es diferente, discutimos muchas veces, nos enojamos otras, nos tocamos, nos besamos, nos sentimos. Y cada una de esas sensaciones fue diferente cada segundo, el éxtasis de sentirse en plenitud con  otro cuerpo, la epifanía del saber que es un ser, aislado, autónomo, independiente por si mismo, y aún así, plenamente tuyo, tan táctil como efímero, tan corpóreo como aureo, es una sensación única y adictiva. El amor es una droga, es un placer, tan hermoso estéticamente, que asusta y perturba a las mentes más simples, ¿que hay que comprender de esto?. Nada, me hallo aqui, sentada en una banca, pensando en un ser autónomo, que quizás no piensa en mí, pero que en mi desperto las más profundas emociones, las sensaciones más trascendentales, los deseos más ocultos y las ternuras más sublimes. ¿Como olvidar y borrar a alguien de una vida?. Si destruyo este momento, destruyo mi futuro, porque el es, fue y será parte de mi vida, porque la mano irreverente del destino quizo ponerlo en mi camino y yo no lo pienso dejar ir.
En verdad, quizás hoy es así, sufro y lloro por un ente independiente, como millares de otras personas sufren y lloran, pero la vida es así, el sentimiento y las sensaciones nos transforman y nos vuelven parte de una sociedad mediocre, que te dice siempre, cuando caes en el abismo del desamor,  ''hay tantos peces en el agua'', pero tu notas que el mundo no es rosa, el mundo es un mar donde existe un pez de oro entre los peces meramente dorados, y cuando le ves, su aúrea luz te ciega, y no puedes buscar otra cosa más que a el. Así, nuevamente estoy, buscando ese brillo y esa luz que me adormilan en mis propios pesares.  Así, nuevamente me hallo, escribiendo, sintiendo, pesando sobre mi misma, cayendo con peso muerto.

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